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Quien compadecido ante las necesidades de muchas personas, que por diferentes circunstancias se veían impedidas por la enfermedad o fracaso, quedando en el más lamentable desamparo, entre ellas, algunos sacerdotes que habían consumido su vida en el ejercicio de su ministerio y ya ancianos, pobres y enfermos no encontraban una mano amiga que les ayudara.
El ambiente no era propicio para una fundación, pero... ¿Por qué no organizar algo para atender esas necesidades urgentes?
Así, decide fundar la Congregación de Misioneras de la Caridad de María Inmaculada. |